martes, 23 de junio de 2026

¿Todavía no se libera el vintage Liz Lisa de los revendedores?

 


Hola! Gracias por leer mi blog.

Hoy quiero desahogarme un poco sobre un gran problema que se ha generado últimamente en el mundo de la moda alternativa, sobre todo en el Jfashion, que es la reventa de prendas de segunda mano a valores exhorbitantes.

Las redes sociales fuera de control, la tendencia a admirar la moda de los años 2000, sumado a la recesión y la nostalgia por un mundo más sencillo, han causado que las generaciones más jóvenes tengan una gran mezcla de sentimientos y deseos por una época que se siente más feliz, mientras que al mismo tiempo no pueden dejar el doomscrolling como fuente de entretenimiento. Yo lo entiendo y también me identifico con la comunidad que está constantemente online, pero si hay algo que ahora puedo racionalizar mejor es el manejo de las microtrends (microtendencias). Estos son periodos no prolongados dentro del mundo online, en los que creadores de contenido e influencers que viven de la monetización, en conjunto, aprovechan para sobrexplotar un producto o un estilo de vida. Puede ser lo que sea, desde el último iphone, labubus, hasta estilos de moda alternativos.


Top Shimamura Lizmelo (2014)
Precio de reventa en Mercari 111.000 yen (721 USD) versus Precio original de venta 2300 yen (14 USD) Fuente


La era de la Shoujo Girl

Para contexto, el estilo Shoujo Girl se refiere al estilo de moda, peinados y maquillaje representados en los personajes femeninos de los mangas shoujo o series de televisión japonesas de los años 2000 y 2010. Esta tendencia a lo femenino, juvenil e inocente en realidad no es una novedad. Para llegar hasta este punto, otras tendencias de moda caminaron primero y le dieron visibilidad mundial a lo hiperfemenino como el coquette o el balletcore, las cuales al estar a ojos de todo el mundo, sufrieron muchas críticas y exposición al punto de convertirse en memes para el público itinerante.




Al menos cumplieron su cometido de llegar a más generaciones de personas interesadas en la moda alternativa, lo que hizo que más microtendencias salieran a la luz y una de ellas vendría a ser la de la Shoujo Girl. Sumado al actual boom de turistas y aficionados a Japón, la estética japonesa representada en el anime es cada vez más apreciada y considerada especial.

¿Y qué vestía entonces la chica japonesa de los años 2000-2010?


La actriz Kanna Hashimoto durante su época idol en 2014
La cantante e influencer Nozomi Tsuji en 2009


La chica japonesa nunca dejó de ser femenina, incluso dentro de su propia lucha interna en contra de los estándares de lo que debía ser una mujer en esos tiempos, por medio de estilos como el Gyaru y el L/olita crearon su mundo y nueva identidad. Las revistas para chicas como Popteen, Koakuma Ageha y EGG muestran que marcas como Liz Lisa, Axes Femme, Jesus Diamante, Cecil McBee, Ank Rouge, predominan en sus páginas.
Y aquí es cuando mi estilo favorito, el himekaji (casual princess), renace nuevamente como el punto medio perfecto entre el potente Gyaru y la casual Shoujo Girl. El estilo perfecto para crear (y por sobretodo mostrar online) una vida de princesa contemporánea.



Al principio estaba más que feliz. Por fin podría ver más contenido sobre mi estilo favorito que estuvo estancado por muchos años y la comunidad se expandería mucho más, quizás al punto de llamar la atención de Liz Lisa y ¿así tener nuevos diseños inspirados en himekaji? ¿será posible un resurgimiento en paralelo al popular Ryosangata y Jirai-kei? Estaba llena de ilusiones.

Pero llegaron los "scalpers" al mercado de segunda mano




Prendas de más de 10 años de antiguedad, antes del resurgimiento del himekaji eran vendidas por sus dueñas originales a menos de 30 usd. Hoy se encuentran a más de 400 usd ofrecidas por revendedores.


Los famosos scalpers o revendedores no son nuevos, pero se han apoderado del mercado de segunda mano, sobretodo de la marca Liz Lisa, que es la más popular en redes sociales. Prendas MUY antiguas están a valores que hasta superan las del mercado de lujo, lo que me parece indignante.
Antiguamente, algunos vestidos de edición limitada como los de colaboración con My Melody eran los más caros y difíciles de encontrar, normalmente a precios entre 100 y 150 dólares. Hoy existen "prendas virales" a más de 200 USD, solo por aparecer en fotos o videos con miles de likes. Estas prendas, a diferencia de cómo funcionaba antiguamente, ya no determinan el valor por su estampado (o print como también se llama) y pueden ser desde un vestido casual hasta una camiseta que no costaba más de 20 usd en su época.

Esto no solo dificulta a las personas como yo que coleccionamos prendas de la marca como seguidoras desde hace años, sino que también imposibilita a chicas más jovenes que no pueden comprar diseños actuales a precio tienda y que podrían disfrutar del estilo por medio del mercado de segunda mano.
Debido a la inflación tardía que Japón está sufriendo actualmente, seguido por las fuertes alzas en impuestos de producción y aduaneros, comprar directamente a las marcas es cada vez más difícil y, aún así, revendedores se apoderan inclusive del stock de diseños nuevos sin dejar a compradoras adquirir algo.

Un claro ejemplo este último tiempo ha sido la tienda física de Liz Lisa en Japón, que recibe a decenas de revendedores cada vez que lanzan una nueva colección. La tienda Sanrio también tuvo muchos problemas, por lo que decidieron limitar la venta de sus productos y bloquear la posibilidad de compra en su sitio web a usuarios con IP extranjera.

Bolsas de revendedores afuera de una tienda Liz Lisa (2025) Source: X @nyan_ichigo000

Lo lamento mucho para toda la comunidad amante del Jfashion y que se dedica a admirar, crear outfits y coleccionar las hermosas prendas que nos ha dejado esta moda durante todos estos años. Si bien, quien busca consigue ropa a buen precio, sigue costando una gran cantidad de tiempo y dedicación, mucho más que antes y los revendedores se aprovechan para que potenciales compradores prefieran gastar más dinero a cambio de ganar tiempo y el diseño que les gusta.

Mi consejo para aquellas coleccionistas o chicas que les interesa genuinamente esta moda: intenten dedicar más tiempo en sus búsquedas de prendas y revisar bien los filtros de precio. Eviten sitios como depop o vinted y prefieran sitios japoneses como mercari y closet child. También aventúrense con otras marcas donde podrían encontrar tesoros a bajos precios. Aunque no me gusta recomendar el fast fashion, a veces comprar accesorios y zapatos a sitios como taobao o aliexpress ayuda a complementar los outfits.
Y por sobretodo NO COMPREN A REVENDEDORES. EVITEMOS FOMENTAR ESTAS MALAS PRÁCTICAS.

Espero les haya gustado este post y les haya sido de utilidad. Nos vemos en el próximo!